Sustitución de recursos energéticos: la mejor herencia para nuestros hijos.
Por Germán Morales Rodríguez. Ingeniero en Transporte y Vías. Asesor y Consultor en Transporte. Colombia. ingmoralestv@hotmail.com
En esta oportunidad quiero apartarme del tema de las vías en cuestión, que nunca se han pavimentado a tiempo y que por lo visto no se irán a pavimentar tampoco este año y quién sabe en cuantos años más, por la irresponsabilidad de nuestros administradores públicos, quienes viven o sobreviven con el pago de nuestros impuestos; para dedicarme a un tema, el cual creo que por su importancia nos interesa a todos y cada uno de los habitantes de este planeta tierra. Tema que me ha preocupado desde hace mucho tiempo y por lo cual pienso que el daño que le estamos dando a nuestro globo terráqueo es lo exageradamente peligroso y que a pesar de reuniones concertadas por las grandes potencias mundiales, no tomamos conciencia y si la tomamos no hacemos el eco que se requiere para dejarle a nuestros hijos y nietos lo que ellos solamente no lo han prestado para vivirlo y como tal nos cabe la máxima responsabilidad de devolvérselo en condiciones para que ellos puedan usarlo y vivirlo para que a sus descendientes que son los dueños del mismo (en cadena de cascada), lo puedan utilizar también con la responsabilidad que nosotros lo debiéramos estar utilizando.
Cada día que mal utilizamos la energía o la potencialidad de cómo producir la energía, es un mal que generamos para que nuestras descendencias tenga menos posibilidad de vivir en condiciones de calidad de vida como la que estamos viviendo y a su vez mal usando, sin pensar en los que vienen atrás de nosotros.
En alguna oportunidad leía y con gran tristeza reflexionaba sobre un artículo en el cual el autor, y no digo su nombre porque no vale la pena referenciar a quién piensa de esa manera, decía: “No me importa que tenga que utilizar y a su vez acabar con los únicos recursos energéticos disponibles, por cuanto mis antecesores que no habían inventado nada, de igual manera dejaron acabar lo que tanto les preocupaba por el agotamiento de los mismos, si para cuando eso, solo los hidrocarburos (carbón, petróleo, gas natural, etc.) eran el único recurso disponible y hoy tenemos muchos más para poder remplazarlos y lo que le resta a la humanidad es dedicarle tiempo e investigación para poder utilizar más recursos y evitar el problema de invernadero que le estamos generando a nuestro planeta”. Realmente es deprimente pensar que existan mentes capaces de desmontarse de sus responsabilidades así sea únicamente a través de un escrito, ya sea sencillo o científico.
La luz solar, el viento y el agua, son tres elementos inagotables, siempre y cuando mantengamos un planeta tierra en constante equilibrio, el cual cada día es más preocupante y los medios de difusión y comunicación nos hacen ver que esto es aterradoramente angustiante. Sin embargo quienes manejan los grandes centros de producción como el automóvil, a vía de ejemplo porque existen muchos, pero muchos más, son quienes cada día producen más y sin ninguna medida de control o correctiva, y en una proporción desequilibrada con respecto a la infraestructura vial para su normal desplazamiento, conllevando esto a que los niveles de congestionamiento vial sean un indicador más agravante del problema por cuanto el incremento es más rápido en el desarrollo del problema invernadero que estamos generando al planeta.
Hoy sólo quiero dejar de manifiesto que mientras sigamos en este mundo y quienes manejan la cosa pública, referente al tema de la explotación de los recursos energéticos, les cabe toda la responsabilidad, por no dedicar más recursos, por no crear más facultades dedicadas a la investigación de los recursos energéticos dentro de las universidades, por no promover más investigación a todo nivel en los elementos antes dichos y que este país por suerte y rica naturaleza tiene en abundancia, con lo cual, cuando llegue el día de la imposible no marcha atrás, estemos y seamos la vanguardia y sean nuestros descendientes los afortunados de una calidad de vida aún mejor que la que hoy por naturaleza propia disfrutamos. En esto sólo se requiere siempre que empiece alguien primero y no ser los últimos como solemos hacer las cosas. Hoy hay países que vienen trabajando en esto silenciosamente. Seguro que de ellos dependeremos, como siempre lo hemos venido haciendo, por falta de iniciativa propia.
Publicado el 2 noviembre 2010 en Medio Ambiente, Opinión, Sociedad y etiquetado en efecto invernadero, energía renovable, Germán Morales Rodríguez, hidrocarburos, irresponsabilidad, planeta tierra, recursos energéticos. Guarda el enlace permanente. 1 comentario.







Que buen articulo.